Valladolid se une al movimiento que está luchando contra el desperdicio de alimentos en Europa

2019-04-09 00:00:00

Too Good To Go (www.toogoodtogo.es), el movimiento que está luchando contra el desperdicio de alimentos en Europa, ha aterrizado en Valladolid para poner freno al despilfarro de comida en la región y evitar el daño medioambiental que esto supone.

Según un informe elaborado por expertos de la Universidad de Valladolid con el apoyo del consistorio local, solo en la ciudad se tiran a la basura alrededor de 15 millones de alimentos en buen estado al año, lo que supone unos 40.000 kilos diarios. Esto, además de ser un problema social, es también un drama medioambiental. El desperdicio alimentario es la tercera fuente generadora de CO2 en el mundo, principal causante del cambio climático. Bajo el lema #LaComidaNoSeTira llega Too Good To Go planteando una solución que evita el desperdicio y reduce la huella de carbono derivada de ese despilfarro.

Too Good To Go es una app móvil gratuita que permite a restaurantes, supermercados, panaderías, fruterías, pescaderías, entre otros establecimientos, vender su excedente de comida diario y los usuarios pueden comprar packs sorpresa con esa comida de calidad a precio reducido. “De esta manera damos una segunda oportunidad a toda esa comida que sobra al final del día en los establecimientos y logramos que ningún alimento que esté en buen estado se vaya a la basura, cuidando así del planeta”, señala Oriol Reull, director de la plataforma en España.

Valladolid es la segunda provincia de Castilla y León en sumarse a esta iniciativa que ya está operando en Salamanca desde hace un par de meses y otras regiones españolas como Madrid, Barcelona, Valencia, entre otras muchas donde la acogida ha sido muy positiva. Así lo asegura Reull que señala que desde que se lanzara en España en septiembre de 2018 “ya contamos con una comunidad de más de 200.000 usuarios y más de 700 establecimientos plantándole cara al desperdicio habiendo salvado ya más de 55.000 packs de comida lo que supone ya un ahorro de 110.000 kilos de CO2”.

La provincia vallisoletana se ha estrenado en la plataforma con varios establecimientos en los que ya se puede salvar comida como Cárnicas Poniente, Confitería Vitín, Sushicatessen, Le Bistró y Panadería San Francisco, entre otros. “Pronto se añadirán más comercios y negocios a la app tanto en la capital como en otras localidades de la provincia. Porque nuestro objetivo es llegar a todos los rincones para ayudar a que la comida no se tire”, comenta.

La aplicación está disponible para iOS y Android. Cuando el usuario abre la app ve los establecimientos que tiene a su alrededor para salvar sus packs sorpresa de comida preferidos a precio reducido que oscilan entre los 2 y 5 euros. El contenido de estos packs siempre es sorpresa ya que depende del excedente que cada día tienen los establecimientos, “eso sí siempre serán productos de calidad, frescos y en su mayoría elaborados en el mismo día y su única pega es que no han sido vendidos al final de la jornada”, señala el responsable de la app. Al comprar su pack, el usuario paga a través de la aplicación y ya solo tiene que ir a recogerlo al establecimiento a la hora de indicada.

Gracias a esta iniciativa, ahora Valladolid tiene una nueva forma de impulsar y reforzar su compromiso por la sostenibilidad y avanzar en sus objetivos hacia el desperdicio cero de alimentos. Desde la compañía señalan que entre todos y con pequeños gestos se pueden conseguir grandes cambios. Por ejemplo, “cada vez que salvamos un pack de comida en Too Good To Go estamos ahorrando el equivalente a las emisiones de CO2 de un coche tras recorrer 7,9 kilómetros o las emisiones provocadas por dejar la luz de casa encendida durante toda una semana”, añade Reull.

La idea surge en Dinamarca en 2016 cuando un grupo de amigos que estaban disfrutan de un buffet en un restaurante ven cómo al final del mismo toda la comida que había sobrado se tiraba a la basura. Decidieron que había que poner solución a ese problema y crearon Too Good To Go que a día de hoy está presente en 10 países europeos, cuenta con más de 8 millones de usuarios y más de 17.000 establecimientos asociados plantando cara al desperdicio alimentario en los que ya se han salvado más de 12 millones de packs.