Too Good To Go llega a Donostia para acabar con el desperdicio de alimentos

hace 6 meses

Alrededor de 123.000 toneladas de alimentos se tiran a la basura en Gipuzkoa cada año. Esto supone unos 170 kilos anuales por persona, según un estudio del Departamento de Medio Ambiente de la Diputación Foral en conjunto con el Impact Hub Donostia. Y es que el despilfarro de comida es también un problema en la región. Pues bien, Too Good To Go (www.toogoodtogo.es), el movimiento europeo que lucha contra el desperdicio de alimentos, ha aterrizado en Donostia para poner freno a tanto derroche y evitar el impacto medioambiental.

Bajo el lema #LaComidaNoSeTira, Too Good To Go es una app móvil gratuita que permite a establecimientos como restaurantes, supermercados, fruterías, panaderías, entre otros, vender su excedente de comida diario y que los usuarios puedan salvar packs sorpresa con esa comida de calidad a precio reducido. “De esta manera logramos que alimentos que están en buen estado y se pueden consumir no vayan a la basura al final del día, contribuyendo así a preservar y cuidar el planeta”, comenta Oriol Reull, director de Too Good To Go en España.

La idea surge en Dinamarca en 2016 entre un grupo de amigos que estaban disfrutando de un buffet en un restaurante y al final del evento ven cómo toda la comida que había sobrado se tiraba a la basura. Decidieron que había que hacer algo para cambiar esa situación y crearon Too Good To Go que ya está presente con éxito en 10 países europeos, cuenta con más de 8 millones de usuarios y más de 17.000 establecimientos en los que ya se han salvado más de 11 millones de packs.

Ahora Donostia se suma a este movimiento que llegó hace unos meses también a Bilbao donde está funcionando con varios establecimientos y con una buena acogida también en otras ciudades españolas como Madrid, Barcelona, Salamanca, Sevilla o Valencia. Desde su lanzamiento en España en septiembre de 2018, ya cuentan con una comunidad de más de 170.000 Waste Warriors y más de 600 establecimientos colaborando. “En solo seis meses ya hemos conseguido salvar más de 45.000 packs de comida, ahorrando la emisión de unos 90.000 kilos de CO2”, señala el responsable.

En la capital donostiarra ya se puede salvar comida en algunos establecimientos como por ejemplo Kafé Botánika, la pastelería Otaegui, Sushi Artist con su oferta asiática, Bor Bor y su comida casera o la repostería de Antojitos, entre otros. También algunos establecimientos de otras ciudades cercanas como el hotel Ibis de Irún o la Fábrica de Migas. “Poco a poco se irán añadiendo más establecimientos y no solo de la capital donostiarra sino también del resto de poblaciones de la provincia, ya que queremos llegar a todos los rincones con un claro objetivo: que la comida no se tire”, concluye Reull.

La aplicación está disponible en iOS y Android. Al abrirla, el usuario ve los establecimientos que hay a su alrededor para salvar sus packs sorpresa favoritos a precios reducidos que en su mayoría rondan entre los 2 y 5 euros. Estos packs son sorpresa ya que cada día su contenido es distinto, dependiendo del excedente de comida que el establecimiento haya tenido. “Eso sí, todos los productos son de calidad, frescos y mayormente han sido elaborados en el mismo día. Su única pega es que al final de la jornada no han sido vendidos, pero son totalmente aptos para su consumo”, apunta Reull. El pago se hace a través de la app y el pedido se recoge en el establecimiento a la hora establecida.

Además de ser un problema social, el desperdicio de alimentos también supone un auténtico daño ecológico. Cada vez que se desperdicia un alimento se están desaprovechando los recursos naturales empleados para su producción y se incrementan las emisiones de CO2. Según el responsable de la app, “gracias a Too Good To Go salvar un pack de comida equivale a ahorrar el CO2 que emite un coche tras haber recorrido 7,9 kms o el que se emitiría si dejamos la luz encendida toda una semana.” Gracias a esta iniciativa, Donostia tiene ahora la oportunidad de reforzar su compromiso por la sostenibilidad y el desperdicio cero.