Too Good To Go aterriza en Ibiza para luchar contra el desperdicio de alimentos en la isla

hace 3 meses

El desperdicio de alimentos en las Islas Baleares es un problema, tal y como sucede en otras provincias españolas y también a nivel mundial. Se calcula que un tercio de la comida que se produce en el mundo es desperdiciada y solo en el archipiélago balear se estima que cada año se podrían estar tirando más de 64,3 millones de kilos de comida, según un estudio realizado en 2015 por FoodSaverTM. Para combatir este problema, hace apenas un mes que Too Good To Go llegó a Palma. Ahora esta app móvil que lucha contra el desperdicio de alimentos en Europa amplía su presencia en las islas y aterriza en Ibiza.

Too Good To Go (www.toogoodtogo.es) es un movimiento que se materializa en una app a través de la cual restaurantes, fruterías, panaderías, supermercados, entre otros comercios pueden ofrecer su excedente diario de comida y los usuarios pueden salvar packs con esa comida de calidad a precio reducido. Su lema es #Lacomidanosetira y el objetivo es evitar que alimentos que están en buen estado terminen en la basura al final del día. “Así minimizamos el impacto medioambiental de todo ese despilfarro, que supone un 8% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero y que si fuera un país sería el tercero más contaminante, solo por detrás de Estados Unidos y China”, señala Oriol Reull, director de Too Good To Go en España.

La isla Pitiusa se ha convertido en el nuevo reto de la aplicación por la amplia oferta en restauración y comercios que ofrece y en vistas a la temporada estival donde crece también el número de visitantes. Lo hace después de que el pasado mes de mayo aterrizara en Palma donde la acogida ha sido muy positiva y donde ya una veintena de establecimientos están plantando cara al desperdicio de alimentos. El responsable añade que “la app ya está plenamente activa en 14 provincias españolas como Madrid, Barcelona, Valencia, entre otras, donde estamos teniendo un muy buen recibimiento con más de 300.000 usuarios y más de 1.000 establecimientos en los que en apenas 8 meses desde que llegamos a España ya se han salvado más de 100.000 packs de comida”.

La app ha aterrizado en Ibiza con varios establecimientos en los que ya se puede salvar comida como por ejemplo L’Ou, un puesto de productos ecológicos ubicado en el Mercat Nou; también Pizza Rione XX, BideBide y Gatzara, entre otros. Desde la compañía añaden que poco a poco se irá ampliando el número de establecimientos.

La app es gratuita y está disponible en iOS y Android. Su funcionamiento es muy sencillo. Nada más entrar, el usuario ve los establecimientos que tiene alrededor en los que poder salvar sus packs sorpresa favoritos a precio reducido que en su mayoría oscilan entre los 2 y 5 euros. El contenido de estos packs es sorpresa porque cada día será distinto según el excedente que haya tenido el establecimiento, “pero con la garantía de que todos los productos son frescos y de calidad y muchos de ellos han sido elaborados el mismo día y su única pega es que no fueron vendidos al llegar el final del día”, confirma Reull. Se paga a través de la aplicación y el pack se recoge en el establecimiento a la hora establecida.

El desperdicio de alimentos supone un enorme daño para el medio ambiente y si fuera un país sería el tercero más contaminante. “Cada vez que salvamos un pack de comida en Too Good To Go estaremos ahorrando el equivalente al CO2 que emitiría un coche tras recorrer 7,9 kms o lo que emitiríamos si dejáramos la luz de casa encendida una semana”, añade Reull. Hasta la fecha en España, la compañía ya ha conseguido ahorrar a la atmósfera la emisión de más de 250.000 kilos de CO2.

La idea surgió en Dinamarca en 2016 cuando un grupo de amigos que estaban en un buffet vieron como al final del evento toda la comida que había sobrado se tiraba a la basura. Decidieron que había que poner solución a ese problema y crearon Too Good To Go que a día de hoy está presente con éxito en 12 países europeos, cuenta con más de 10 millones de usuarios y más de 24.000 establecimientos asociados plantando cara al desperdicio alimentario en los que ya se han salvado más de 14 millones de packs.