Dale amor a los alimentos feos

La belleza está en el interior

Las frutas, verduras, raíces y tubérculos de apariencia extraña saben igual de bien y su consumo es seguro para la salud. Por tanto, intentemos influenciar a los distribuidores para vender productos aunque sean categorizados como "feos", "con mala forma" y "raros".


“Si escogiéramos a nuestros amigos de la misma manera en la que elegimos selectivamente nuestros productos, estaríamos muy solos" 

(Masumoto, 2012)


Tendemos a comprar con los ojos y hemos sido condicionados a rechazar productos según su aspecto. Pero las frutas y verduras vienen de todos los tamaños, formas y colores y no afectan al sabor ni al valor nutricional del alimento.



¿Cuál es el problema?

Las baldas del supermercado abundan con múltiples opciones, y aún así mucho de lo que se produce nunca llega al mercado debido a las especificaciones de producto. Los rigurosos estándares de calidad impuestos por los distribuidores significa que los agricultores se ven obligados a rechazar sistemáticamente ciertos productos según su tamaño, forma, color y estado de madurez. Esto significa que 1 de cada 3 frutas y verduras se tiran a la basura basándose en estándares de belleza (Grewal et al., 2019)

Esto ocurre debido a que los distribuidores saben que el producto "perfecto" se venderá mejor ya que los consumidores juzgan la frescura y calidad según la apariencia. 


Cómo solucionar esta triste realidad

La siguiente vez que vayas a comprar, ve a por el producto que luzca más raro. Como desafortunadamente la comida "fea" no está siempre disponible en el supermercado por los estándares de belleza a los que estamos acostumbrados, es muy importante que los consumidores vayamos hacia este tipo de productos cuando estén disponibles y aumentar su demanda. 

En general, los estándares de belleza de la producción de alimentos debe cambiar. Incluso aunque se vean diferentes, saben igual y tienen el mismo valor nutricional que sus miembros de la familia más aceptados. No hay absolutamente ninguna razón para tirarlos antes de que demuestren su valor.

También acuérdate de los productos solos, magullados y de colores extraños. No hay nada de malo en un plátano solitario o en un pimiento rojo con un espacio verde - ¡se merecen tanto amor como los demás!