El desperdicio de alimentos, un problema global

El desperdicio de alimentos, un problema global

Cada año se desperdician 1.6 billones de toneladas de alimentos. Es un grave problema que afecta a la economía, medio ambiente y sociedad, tanto a nivel mundial como nacional. Es algo que la ONU ha reconocido específicamente como parte de sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para "lograr un futuro mejor y más sostenible para todos".


¿Qué es el desperdicio de alimentos?

El desperdicio o la pérdida de alimentos son todos los alimentos comestibles que se descartan o pierden sin que se lleguen a consumir.

No es solo la comida lo que se desperdicia; son todos los recursos que se utilizaron para su producción, desde el agua hasta la tierra y la mano de obra. Un ejemplo de esto es que el 70% de toda el agua del mundo se utiliza en la agricultura.

Un tercio todos los alimentos mundialmente producidos se pierden o desperdician

Podemos ver las consecuencias de esto en:

Medio Ambiente: Cuando los alimentos se desechan, terminan en un vertedero donde liberan metano al descomponerse, un peligroso gas de efecto invernadero que afecta negativamente a nuestro medio ambiente. De hecho, el 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero provienen de los residuos de alimentos. Esto significa que si la pérdida y el desperdicio de alimentos fueran un país, este sería la tercer mayor emisor de gases de efecto invernadero (después de EEUU y China).

Economía: El coste del desperdicio de alimentos está estimado en 1.2 trillones de dólares al año.

Sociedad: El desperdicio de alimentos es un tema particularmente terrible cuando piensas que 870 millones de personas viven con hambre en todo el mundo. Equivale a dos veces y media la población de Estados Unidos.

En algunos países, más del 40% de los alimentos producidos se pierden o se desperdician en algún punto de la cadena de suministro. Es un problema que se podría resolver, pero el nivel de concienciación es actualmente muy bajo y, por tanto, queda mucho trabajo por hacer para concienciar y llevar esto a la cabeza de la gente. Si continuamos por este camino, el Boston Consulting Group ha estimado que la pérdida y el desperdicio de alimentos alcanzarán los 2.100 millones de toneladas, con un valor de 1.5 billones de dólares para el año 2030.


La cadena del desperdicio de alimentos

Se pierde o desperdicia comida por toda la cadena de suministro desde el campo a la mesa.

Producción – En esta etapa inicial de producción, la demanda de la sociedad por que las frutas y verduras luzcan "perfectas" es responsable del 32% de todo el desperdicio de alimentos (Boston Consulting Group, 2018) que se desperdicia en la cadena de suministro.

Manejo, procesado y almacenamiento  en esta etapa, los errores en el manejo pueden afectar la calidad de los productos. La apariencia y el empaquetado también pueden causar problemas, ya que los alimentos deben coincidir con los estándares del fabricante para que se puedan vender. Por lo tanto si, por ejemplo, una máquina de producción coloca una etiqueta incorrecta en un producto o un empleado del almacén golpea una paleta y el envase se daña, esos productos ya no serán aptos para la venta.

Distribución y venta – El final llega cuando los alimentos se transportan a los supermercados y otros establecimientos y se venden a los consumidores. Aquí, el desperdicio ocurre porque los alimentos tienen una vida útil limitada. La vida útil se determina por la fecha en el etiquetado de productos, que puede ser incoherente y confuso.

Un problema adicional es que los consumidores esperan poder encontrar en los estantes productos frescos como dulces, frutas y verduras en los estantes en todo momento del día. Para poder satisfacer esta demanda, los productos más antiguos que no se han conseguido vender tienden a descartarse y ser reemplazados por productos más nuevos.

En esta etapa de la cadena, el desperdicio también puede ocurrir si los establecimientos juzgan mal el stock que necesitan. Esto puede ocurrir por varias razones, como por ejemplo que un supermercado espere vender mucho helado en verano, pero que finalmente se vendan menos helados de lo previsto y el excedente se acabe desperdiciando.

Si los alimentos consiguen pasar por todas las demás partes de la cadena de suministro, finalmente terminan en un hogar donde también vemos el mayor impacto económico del desperdicio de alimentos. Esto se debe a que cuanto más avance el alimento por la cadena de suministro antes de que se tire, más recursos se han invertido en el producto y, por tanto, más "cuesta".

El desperdicio en el hogar puede suceder por:

  • Falta de planificación antes de ir a hacer la compra (lo que puede llevar a comprar en exceso)
  • A menudo, el producto de aspecto"feo" se queda ahí
  • Confusión sobre fechas de caducidad y etiquetado de productos
  • Un almacenamiento incorrecto puede reducir la vida útil de los productos
  • Partes de alimentos no utilizados
  • No usar el congelador


Más sobre los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son el medio para lograr un futuro mejor y más sostenible para todos. Abordan los mayores desafíos globales a los que nos enfrentamos, incluyendo los relacionados con la pobreza, desigualdad, Cambio Climático, degradación del medio natural, la prosperidad y la paz y justicia. Los Objetivos están interconectados y, para no dejar a nadie atrás, es importante que alcancemos cada Objetivo y metas para el año 2030 (ODS ONU).

En 2015, la ONU emitió los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los objetivos mundiales presentan un plan para alcanzar un desarrollo sostenible tanto para los seres humanos como nuestro planeta de cara al 2030.

Los 17 objetivos son ambiciosos y contienen 169 metas, lo que obliga a los países miembros de la ONU a trabajar por la sostenibilidad para equilibrar la naturaleza, el comportamiento social y el crecimiento económico.

Los ODS se aplican a todos los 193 estados miembros de las Naciones Unidas, incluyendo nuestro país. Por lo tanto, también tenemos una parte de la responsabilidad en alcanzar los Objetivos para el 2030.

Bajo el Objetivo 12, consumo y producción responsables, se establece la meta de reducir a nivel mundial el desperdicio de alimentos a la mitad centrándose en los consumidores y venta al por menor para el año 2030:

12.3 De aquí a 2030, reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per capita mundial en la venta al por menor y a nivel de los consumidores y reducir las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y suministro, incluidas las pérdidas posteriores a la cosecha

Todas las personas del país somos responsables de cumplir los objetivos, incluyendo instituciones educativas, empresas privadas y públicas, Gobierno e individuos.


Luchemos contra el desperdicio de alimentos juntos.