Entrevista Completa con María de la Cruz (Change.org)

13 days ago

En este nuevo episodio de #PodcastComestibles, entrevistamos a María de la Cruz, Campaigner en Change.org.

Hablamos sobre el proceso de acompañamiento de campaña en la creación de una petición en Change.org. Desde las historias personales que mueven a iniciar las recogidas de firmas, hasta llegar a al entrega de firmas, ¡y a la repercusión política y mediática!

Por si aún no lo has visto, te dejamos con el episodio del vídeo-podcast completo en nuestro canal de Youtube o, si lo prefieres, puedes escucharlo en las plataformas de Spotify, iTunes e iVoox.

A continuación te dejamos con la entrevista completa:

"Bienvenidos a Comestibles, el podcast de referencia sobre consumo sostenible. Tras el lanzamiento de nuestra segunda temporada, con el episodio anterior en el que entrevistábamos a José Miguel Herrero, Director de la Industria Alimentaria, como veis, hoy estamos en un nuevo espacio con una nueva invitada. Para aquellos que nos seguís desde Youtube, podéis decirnos qué os parece.

Hoy tenemos con nosotros a María de la Cruz. Ella es licenciada en Periodismo, Campaigner en Change.org, la mayor plataforma de peticiones del mundo, además de fiel usuaria de Too Good To Go."

Bienvenida a Comestibles. ¡Muchas gracias por venir!

Gracias a vosotros por invitarnos, es lo primero.

Nos hace mucha ilusión vengas a hablarnos, y poder saber cómo a través del Change.org acercáis este activismo y conseguís generar cambios en el ámbito local y global. ¿Qué es Change.org? Cuéntanos. ¿Cómo llegas a trabajar en Change? ¿Qué significa esa posición de campaigner en el día a día?

Change es la mayor plataforma de peticiones online del mundo, aunque suene muy corporativo. Soy campaigner, que al final no deja de ser que trabajo en el área de campañas. Es una forma moderna de decirlo, pero al final acompaño a las personas que inician peticiones en la plataforma, desde el principio, a llegar a los medios, y hasta la victoria en los mejores casos. ¿Cómo llegué hasta allí? La verdad que fue a través de WhatsApp. Una ex-compañera me mandó un mensaje, con la oferta de Change. Lo vi y enseguida tuve muy claro que quería ese puesto y que debía ir a por él. Tras un largo proceso de selección, entré en Change como Campaigner. De hecho, hace unos días, cumplí mi tercer aniversario.

¡Enhorabuena! ¿Y cómo hacéis ese seguimiento, los campaigners, a la práctica?

Seguimiento significa estar ahí desde el momento en que inician la petición. Tened en cuenta que muchas veces se crea una petición desde la rabia, la tristeza... y a veces el planteamiento es muy global, pero no sirve crear una campaña sin un objetivo claro. Hay que plantearse: ¿Qué puedes hacer tú? ¿Qué puede hacer la gente que va a firmar la petición, para acercarnos a ese objetivo?. Es decir, el acompañamiento va desde ayudar a la formulación del objetivo hasta, por ejemplo, la redacción del texto. Muchas veces detrás de ese inicio hay una historia personal y es importante contarla para que la gente pueda conectar y entienda el problema, mejor que con una estadística. Colaboramos mano a mano para dejar a punto la petición. También hay una parte de cómo hacer que esa campaña crezca y explote, aunque no todas lo hacen, pero por ejemplo llegar a los medios y al decision maker para que ese cambio llegue a hacerse realidad.

¿Sois un poco el marketiniano detrás de esto no?

Sí, de hecho hay muchas funciones. También hay una parte muy humana. Muchas veces la gente se piensa que Change es solo una plataforma online que reúne peticiones, pero también hay personas trabajando detrás. De hecho, conectar con una persona que te ayuda a sacar lo que tienes dentro, lo que quieres pedir, es muy importante para poder llevar eso a una estructura de campaña. Y que no se quede solamente allí, que esas firmas de la petición evolucionen y vayan donde deben llegar: a conseguir el cambio.

¿Qué tipo de personas son las suelen generar las peticiones?

Hay de todo. Como además las temáticas son muy diversas: sanidad, educación, derechos de las mujeres, medio ambiente... Es tan variado que muchas veces son personas que tienen un problema personal, la mayoría de la gente que empieza peticiones es porque a lo mejor antes no había caído en él, y se da cuenta en un cierto momento que algo tiene que cambiar. Así, partiendo de una historia propia, dándose cuenta de que eso afecta a mucha más gente, inicia una petición. Suelen ser familiares también, en el caso de salud, el familiar de un paciente. También ahora, gente joven que empieza peticiones a favor del medio ambiente, para mejorarlo.

Hoy vamos a hablar mucho sobre alimentación, pero antes, queremos saber: ¿cuáles son las tendencias de temáticas que han crecido dentro de Change.org?

Tenemos dos tipos: primero aquellas que están siempre, es decir, temas que preocupan en general a las personas, a los humanos. Como es la salud, la educación, derechos humanos, derechos LGBTI+... Y luego por otro lado, según la situación política o de actualidad, los temas pueden variar, como cuando ocurrieron los incendios de Galicia, que se generaron distintas peticiones de personas distintas y con enfoques diferentes. Para mí, una de las cosas más bonitas que tiene Change.org es que une a personas que tienen un mismo problema, ya que hasta el momento se sentían solas en la batalla y después se sienten apoyados por muchísimas personas.
Al final, son personas que tienen una misma inquietud y, a raíz de que están luchando por lo mismo, se unen y se sienten apoyados por muchos más. Eso cambia hasta su estado anímico y se nota mucho en al evolución de la campaña, es una de las partes más bonitas de mi trabajo. De hecho, en muchos casos desde Change les ponemos en contacto y les presentamos, porque son gente que tienen unos mismos intereses; como pasó en el caso de dos campañas contra el desperdicio de alimentos, la de Manuel Bruscas y la de Cristina Romero ¡ahora ambos activistas son hasta amigos!

Luego querremos saber más de estas dos campañas que nos interesan muchísimo. Pero ahora estas comentando sobre ese vínculo emocional y te queríamos preguntar: ¿hasta que punto una persona como tú, campaigner, se implica en las campañas? ¿Puedes dejar el trabajo en el trabajo?

La mayoría de las peticiones empiezan por un problema, es difícil no conectar a nivel emotivo con ellas. Muchas veces este acompañamiento dura hasta años, en aquellas peticiones que tienen un recorrido más largo.
Esa relación constante hace imposible que no se cree una relación personal. Son problemas muy humanos y tendimos a ponernos en su lugar, como es normal. Creo que el buen campaigner tiene que tener la capacidad de vivir y permitirse ese momento emotivo para luego convertirlo en fuerza y acción. Pensar y decir: "vale, ¿y ahora qué hacemos?".

Claro, nos pasa también en Too Good To Go que, una vez detectada la problemática hay que parar y plantear la solución. En ese sentido, tenemos una curiosidad. Nos gustaría saber cuál ha sido tu mejor y tu peor día en Change.org.

Como mejor día, me apunto todas esas victorias, está claro. En especial, me gustan tanto las que son más chiquititas, es decir, aquellas quizás en las que la decisión final no consiste en cambiar una gran ley o cambiar el código penal; que las ha habido. Y claro, esas victorias obviamente son brutales, las celebramos muy a lo grande. Pero las victorias que te comentaba chiquitas, que a mí me gustan mucho, son las que generan un cambio muy grande en la persona. Por ejemplo, hace poco un par de familias iniciaron una petición por sus hijas. Una de ellas tiene la piel de mariposa (esta enfermedad que hace que en cualquier roce se te generen heridas). Otra de las niñas sufrió un cáncer infantil. Vimos que lo que tenían en común esas dos pequeñas era que necesitaban una auxiliar en el colegio, que no tenían, y detectamos además, que las dos eran de Andalucía. Entonces, les pusimos en contacto e hicimos una recogida de firmas colectiva. Al final, las dos consiguieron el auxiliar. Fue una campaña pequeñita, pero un cambio muy importante para nosotros. Ahora esas niñas puede ir al colegio y sus familias están tranquilas, porqué están acompañadas. También, a nivel personal, me quedo con una de las primeras campañas en las que estuve. Esta campaña era de un señor llamado Luis, que su hija tenía una enfermedad y a la que él tuvo que donarle un órgano en vida. A raíz de esa donación del órgano tuvo que pedirse unos días de vacaciones y pedirse una especie de baja, y cuando volvió le despidieron. Ahí se dio cuenta que las personas que donaban órganos en vida no estaban protegidas por la ley laboralmente. Son esas cosas que hasta que no pasan, no te das cuenta. Creó la petición y al final, se ganó. Ahora la gente en esa situación no será penalizada. El argumento era que es una baja voluntaria pero al igual que un embarazo también es voluntario y tienes una baja, pues se pedía una protección laboral para poder hacer estas donaciones en vida. Aparte de ser una de las primeras, me gustó ya que sacó a relucir algo que nunca me había planteado y que es tan bonito.

Es increíble, ese poder de conexión entre personas. Es decir, de repente conseguir algo por lo que sabes que una persona está luchando. ¿Cómo se consigue esa viralidad? ¿Cómo se hace viral una petición tan rápido?

Exacto. Change, a través de la tecnología, tiene esa capacidad de hacer que algo de lo que nadie habla que se convierta en un tema que esté en la agenda. Conseguir que se llegue a medios y se gane una petición es muy importante.

¿Cómo identificáis y qué hacéis para saber si alguna petición puede convertirse en viral?

De hecho, ojalá pudiéramos trabajar en todas las campañas, pero nos es imposible. Hay un proceso que hacemos, partiendo de unos criterios. Estudiamos el potencial impacto que puede tener esa petición, el número de personas a las que afecta, si es más grande en unas que en otras... También el momento político actual hace que te centres en unas peticiones u otras, ya que es el momento adecuado de mover esa petición y movilizarla, porque ahora la gente está preparada para entenderlo. Se trata de un proceso paralelo, no solamente se recogen firmas. Animamos a mandar emails a los destinatarios, intentar salir en medios para que la petición crezca. Ayudamos también a llevar a cabo esas famosas entregas de firmas, es decir, ese momento cuando te plantas enfrente a ese Ayuntamiento o Ministerio, con tu caja de firmas, para pedir el cambio.

Es muy chulo acercar este proceso a la gente que nos ve o nos escucha. Creo que todos, en algún momento, hemos usado o hemos oído hablar de Change.org, pero quizás no sabíamos cómo iba todo.

Exacto, es verdad que la gente que firma puede seguir un poco la actualización del estado de la campaña, para ver cómo evoluciona. La persona que firma, además, se merece estar al tanto de cómo va.

María, creemos en ese Podcast hay dos palabras que tienen que salir: "croquetas ilegales". Cuéntanos un poco más.

Mira, esa es la petición de Cristina. Cristina estaba un día en una reunión del colegio de su hijo, y estaban hablando del tema del comedor escolar. Después de varias cosas que se comentaron, ella se quedó dando vueltas a toda la comida que se tiraba en los colegios y empezó a ponerse en contacto con quien creía que tenía competencia en esto, además de crear una petición en Change.org. Este caso, empezó a crecer poco a poco y llegó a un número muy grande. En el momento de la entrega de firmas, también llevó las famosas croquetas ilegales. ¿Por qué ilegales? Porqué al final, estaban hechas del pollo que sobraba de los comedores, el cual representaba que era ilegal usarlo. Tuvo mucha repercusión no solo mediática, sino que además la recibieron los políticos. La recibió hasta Ana Pastor, la que por aquel entonces era la Portavoz del Congreso.

Creemos que la petición de Cristina Romero es muy interesante en relación al desperdicio de alimentos, por eso le hemos hecho una pequeña entrevista:

  1. ¿Por qué iniciaste una campaña contra el desperdicio de comida en las escuelas? Comencé porqué en la escuela donde estudiaba mi hijo la responsable del catering comentó que por razones higiénico-sanitarias toda la comida que sobraba en un comedor escolar siempre debía desecharse. Empecé a buscar la manera de cómo cambiar esta mala praxis.
  2. ¿Por qué usaste Change.org? Estuve valorando la posibilidad de otras plataformas, pero Change.org me pareció la más humana, y aquella con la que en poco tiempo tendría mejores resultados. Me decanté por ellos y no me arrepiento en absoluto.
  3. ¿Qué pasó una vez lanzaste la campaña y conseguiste todas las firmas?  Desde Change.org, te dan todas las herramientas para llegar al objetivo, que es el Congreso. Entonces, una vez llegadas a las 225.000 firmas, estábamos ya dispuestos y preparados para ir allí.
  4. ¿Cómo acabaste repartiendo croquetas en el Senado? El tema de las croquetas ilegales fue también gracias a Change.org. Me proporcionaron una empresa de publicidad, The Atomic Garden que también hicieron un vídeo promocional en el que me acompañaron Joan Marc, técnico en seguridad alimentaria y Ada Parellada, la chef que cocinó esas croquetas. Les pusimos el adjetivo ilegales porque el pollo que se usó para esas croquetas deliciosas, no estaba permitido usarlo, lo hubieran desechado de no ser por las croquetas que se hicieron. Nos fuimos a Madrid con las firmas y las croquetas y nos recibieron los representantes políticos: Ana Pastor había sido Ministra de Sanidad y conocía la problemática. Me habló de la guía del Ministerio y apoyaron activamente toda esta propuesta de modificación de ley.
  5. ¿Te imaginabas cuando recogías firmas que podrías aunar a tantos miles de personas por una misma causa? No. La verdad es que me emociono muchísimo con esto, porqué el querer es poder.

La verdad que es muy chulo, poder escuchar una historia como la de Cristina. Además, estábamos diciendo fuera de cámaras, que ella fue una de las primeras activistas contra el desperdicio de alimentos, junto también con Manuel Bruscas, que lo tuvimos de hecho en un episodio de la primera temporada. Y nos contabas tu misma que incluso les pusisteis en contacto.

Claro, al ver que sus peticiones se parecían, salvando las distancias, ya que ambas luchaban contra el desperdicio de alimentos, les pusimos en contacto. Contaba Cristina el otro día que al final hasta se hicieron amigos.

Para nosotros, fueron un poco nuestros precursores en España, en la lucha contra el desperdicio de alimentos. Es muy interesante ver como de una problemática que ya existía, fueron los que de algún modo, empezaron con esa lucha. En ese sentido, quizás no es una gran tendencia, pero cada vez hay más peticiones sobre desperdicio de alimentos. Cuéntanos un poco más sobre peticiones en este ambiente de alimentación y desperdicio.

Relacionado con desperdicio alimentario y la parte medioambiental también, si que es verdad que estamos viendo cada vez más peticiones. Desde unas chicas muy jóvenes que le piden a El Corte Inglés que reduzca la cantidad de plásticos que utiliza en alimentación hasta una persona que pedía también una limpieza de plásticos en el Mar Mediterráneo. Luego, más relacionado con los alimentos, sí que hay una petición que tiene que un poco que ver. Santiago pidió que en las donaciones de alimentos que se hacen en las grandes recogidas, el IVA correspondiente se invierta en más alimentos para donar. Él hizo un cálculo y nos comentó que si todo el IVA que se gasta en la compra para la donación se invirtiera en ese ámbito, podría servir para hacer llegar alimentos básicos para muchas personas durante un año. Claro, ¡merecía mucho la pena!

Queríamos hablar contigo un poco sobre Too Good To Go. Nos han contado que eres una súper fan. Nos decías al principio que estás casi enganchada, ¡cuéntanos!

¡Sí, sí! De verdad, creo que estoy enganchada. Cojo el móvil y miro la app al igual que Instagram, el periódico online u otra red social. Miro siempre qué comida está disponible para salvar en mi propio barrio, en establecimientos que antes no conocía y gracias a la aplicación ahora conozco. Cuando lo descubrí, ¡no sabía cómo no había llegado antes este tipo de iniciativa!
Hay una cosa muy chula que hablabas antes con la historia de esas dos niñas de Andalucía que se conectaron a través de sus peticiones en Change, y es que este es el poder de tecnología también en Too Good To Go, que conecta a ese establecimiento con la persona, que ambos tienen algo que compartir.

Exacto, la primera vez que entré en ese panadería de mi barrio fue por la aplicación. Y de hecho luego las pasadas Navidades, compré todos los roscones de reyes allí. Quiero decir: al final eso también favorece al consumo en la panadería del barrio, mientras luchas contra el desperdicio y mientras a ti también te sale más económico. Es verdad que lo pienso, ¡todo ventajas!
Nos gusta mucho la comparación entre Change.org y Too Good To Go ya que son un poco el mismo concepto de raíz. El hecho de que pequeñas acciones sumadas cambian el problema. En el caso de Too Good To Go pequeñas comidas salvadas y, en Change.org, es cada petición firmada que acaban siendo cientos de miles. Demuestra ese poder que tiene la comunidad y la sociedad para cambiar las cosas.
Exacto, ese poder que puede llegar a tener una cosita pequeña. El activismo mediante la tecnología es muy natural: si ya usamos la tecnología para todo, ¿por qué no la usamos para haciendo activismo en internet también?. Al final es una acción online pero es real, trasciende de la pantalla y es un cambio en el mundo que estamos produciendo unos y otros. Tanto Change.org como Too Good To Go y toda la gente que lo hace posible. Sin ellos, no se haría nada. Si la gente se suma, se produce una lucha real en el desperdicio de alimentos y en nuestro caso, un cambio real en esas peticiones.

¡Creo que daría para una conversación muy extensa! Vemos que eres una auténtica Waste Warrior. Así que antes de acabar vamos a hacerte nuestras #PreguntasWasteWarrior, para conocerte un poco más:

  • Cuando no estás combatiendo el desperdicio de alimentos, ¿cuál es tu pasión? Me gusta mucho viajar, al destino que sea y hacer fotografías mientras viajo, eso también sería el complemento.
  • ¿Cuál es tu mayor desastre en la cocina? Se produce habitualmente y es que, cada vez que cocino, dejo la cocina hecha un desastre. El resultado es bueno, pero, tengo que estar media hora arreglando el desastre que he montado, porque utilizo demasiadas cosas innecesarias.
  • Si solo pudieras comer un alimento para el resto de tu vida, ¿cuál sería? Uf, no puedo responder a esa pregunta. Me gusta mucho comer. Hm... Esto sonará a que es mentira, pero lo que más hecho de menos cuando no las tengo, son las verduras. Siempre que estoy en el típico viaje que no puedes comer lo que quisieras, ¡vuelvo a casa queriendo comer acelgas!. No es mi comida favorita, pero sin lo que no puedo vivir, es lo más imprescindible, mi dosis de verde.

Ha sido un placer tenerte aquí, que nos hayas acercado el día a día de una campaigner como tú y más concretamente de Change.org. Estamos encantados de seguir de seguir trayendo nuevos invitados al podcast para todos nuestros oyentes o personas que nos están viendo. ¡Muchas gracias a todos los que nos seguís! Recordad que os podéis suscribir a nuestros canales de Youtube, o Spotify para no perderos los episodios que vendrán. ¡Seguimos!

Gisela Casanovas
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